La crispación I

24 03 2009

soraya_mundo160109

¡Bravo miembras!

Los comportamientos arcaicos siguen vigentes en nuestra sociedad. El Mundo publicó, en portada, una foto de la portavoz del Partido Popular en el Congreso, Soraya Saenz de Santamaría. La popular se despojaba de sus apellidos y adoptaba el rol de diva de Hollywood, bajo el titular “A solas con Soraya”.

 No he tenido tiempo de preguntarle a Soraya si ha conseguido sentir esa intimidad entre el lector y ella misma. Algo me hace pensar que no. Quizás, el supuesto modernismo del PP conservador no ha cuajado entre los ciudadanos y se ha llevado algunas riñas entre sus compañeros.

 Otra vez lo mismo. Seguimos confiando en que los hombres y mujeres, del PP o del PSOE, de derechas, izquierdas o centros, simpatizantes militantes o pasotas; van a dejar de oler a rancio en sus comportamientos antiguos.

 Un primer planteamiento para justificar el revuelo podría ser el confiar en cómo en diversas ocasiones hombres y mujeres, políticos todos ellos, han criticado a féminas socialistas por su aparición en agosto de 2004 en la revista Vogue con trajes de 5000 euros. Y a pesar de  su defensa por encima de todo diciendo nosotros sólo opinamos sobre cuestiones de estado, economía o asuntos similares, han acabado cayendo en la tentación de la maruja de toda la vida. Y claro, ahora no podían hacer caso omiso al otro lado.

 Por aquello de la oposición se obligan a detestar, sin argumentos al bando contrario, y acaban contagiando al ciudadano. Y pasan de contribuir a la polémica por la elección de un presidente negro, cuestión puramente política, a crearla sobre cómo posa una mujer, dando lo mismo que sea ministra, representante parlamentaria o ama de casa.

 Ha sido la defensa hacia Saenz de Santamaría por parte del Gobierno lo que me ha hecho pensar en el vacío de igualdad sexual que sienten todas las mujeres. Pues incluso la secretaria de Organización del PSOE, Leire Pajín, definía como “mofas apestosas” las burlas hacia una mujer que no parece tener nada en común con ella. En definitiva, todas por igual ataques machistas al más del 50% de inteligencia que compone nuestro mundo.

 Demostrar ser capaz de llegar a la representación de un partido político, o soportar un Ministerio de Defensa mientras se lleva un embarazo, y seguir sometida a tu imagen por el resto sin importar tus propuestas profesionales resulta indignante.

 Por todo ello, los que un día decidieron abrir la puerta a la ocupación femenina en determinadas esferas de la sociedad deberían ser más consecuentes con la decisión que un día era moderna y  hoy está obsoleta. Incluso inexistente.

 Reprochemos o no su papel de escritora, científica, conductora de autobús, política o chef. Pero dejémosles ser mujeres. Disfrutar de un bonito vestido o la sensación de ser princesa por un día: bravo Soraya.

 Confiaré en no preguntarme pronto: ¿Quién será la siguiente?

Advertisement

Acciones

Información

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s




Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.